martes 24 de julio de 2007

Mudra (el gesto simbólico)

Lenguaje sin palabras; expresión corporal donde cada gesto significa o dice algo. Practicado desde hace cientos de años en la cultura Oriental, el MUDRA se convierte en símbolo de comunicación no verbal.

Comunicar es importante, siempre comunicar algo desde nuestra interioridad. Es quizá, un elemento principal en estos tiempos donde todos nos interrelacionamos y compartimos un destino común: ser personas.

Los gestos, a veces, son mejores que las palabras. Expresan mejor un sentimiento, una emoción, un rapto de amor...

Dice un texto sánscrito, inscrito en una tablilla de barro cocido, con una antigüedad respetable:

“Habla con tu cuerpo y permite que tu lenguaje sea llano, sensible, exprese amor. ¿Eres persona de silencio y soledad? Entonces, acompáñate con los MUDRAS; danza, ríe como un poseso, libérate de tu ego y ama lo que ves y lo que intuyes. El MUDRA te permitirá conocerte a ti mismo mejor que las palabras”.

Gesto de la Sabiduría

(Gnana Mudra)

Coloca las manos con las palmas hacia arriba.

Une los dedos índice y pulgar de ambas manos formando un círculo, a la vez que se mantienen los restantes dedos extendidos y juntos.

Desde una interioridad siente el significado de este gesto que significa:”La sabiduría viene del silencio. La paz está en mi interior. Entrego mi amor a todo ser vivo”.

Yo te Saludo, eres mi Hermano

(Namaste Mudra)

Junta las manos en el centro del pecho y con un gesto de reverencia saluda a las personas, animales, plantas, a la Naturaleza...

“Yo te saludo, eres mi hermano”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El mudra es un lenguaje ancestral y en la India he podido comprobar su importancia.
Salomón.

Anónimo dijo...

El silencio… me gusta el silencio. Me gusta la soledad…
Me gusta el silencio.

Aun cuando hay ocasiones que si pudiera, si sirviera para desdoblar y liberar lo que me aflige, gritaría al viento con toda la fuerza posible.
Pero no depende de mí, hay otras personas a las que intento empujar a la Vida, a la Luz, pero tienen miedo y no despegan, se quedan quietos, como sin hacer ruido, como si la quietud les alejara de los temores…
No hay Paz.

Y sigo mirando hacia el Universo pidiendo socorro, un día llegará la Luz, llegará el Silencio. Mientras tanto, intento sembrar para que cuando se produzca, la flor germine y brote fuerte, robusta, espléndida, Y entonces se hará la Paz.